Museo de Bellas Artes suma dos obras de artistas mapuche a su exposición permanente
Ambas piezas abordan desde perspectivas actuales aspectos vinculados a la historia, la memoria y las identidades del pueblo mapuche. Asimismo, su incorporación contribuye a fortalecer la presencia de artistas contemporáneos indígenas dentro del acervo del museo, con miras a una mayor representación de los pueblos originarios en la Colección MNBA.
La pintura Shiñura (2024), realizada al óleo sobre tela por Pablo Lincura, ingresó a la colección, mediante una adquisición realizada en 2025. El término "Shiñura" (también escrito chiñura en algunas fuentes) proviene del mapuzungun y deriva del español "señora". Históricamente se utilizó para referirse a una mujer no mapuche (wigka). La pieza plantea una reflexión sobre los matrimonios entre indígenas y españoles durante el período colonial y su papel en los procesos de movilidad y legitimación social. A través de una figuración de gran fuerza visual, el artista propone una revisión crítica de las narrativas históricas y de las representaciones tradicionales de lo indígena, cuestionando su folclorización y caricaturización en el imaginario nacional. La obra forma parte de una práctica artística que combina referencias a la cultura visual contemporánea con elementos provenientes de las cosmovisiones indígenas, visibilizando identidades y experiencias históricamente marginadas.
Por su parte, Nunca serás un weye / You Will Never Be a Weye (2015), video performance de Seba Calfuqueo, fue donado recientemente por el artista para la Colección MNBA. La pieza aborda la memoria de los Machi Weye, figuras de la cultura mapuche que desafiaban las categorías binarias de género antes de la llegada de los colonizadores europeos. A partir de referencias históricas y experiencias biográficas, la obra explora los efectos de la colonización, la religión y el patriarcado en la invisibilización de identidades sexo-genéricas disidentes dentro de los pueblos originarios. Mediante una propuesta que combina performance, archivo y crítica cultural, Calfuqueo recupera una historia largamente silenciada, invitando a reflexionar sobre las relaciones entre identidad, cuerpo, territorio y memoria. Esta obra se encuentra también en la colección de Centre Pompidou, París.
“La incorporación de estas obras constituye una oportunidad para acercarse a las múltiples expresiones artísticas que hoy enriquecen las reflexiones sobre los pueblos originarios y las disidencias sexogenéricas en Chile, que han sido históricamente subrepresentadas en nuestro acervo. Asimismo, evidencian la determinación del museo por incorporar voces y perspectivas contemporáneas, que amplían y complejizan la comprensión de nuestra diversidad cultural, promoviendo el diálogo entre pasado y presente a través del arte”, expresa Varinia Brodsky, directora MNBA.
Las piezas ya se encuentran en exhibición desde el viernes 19 de junio en la exposición 145 años. Historias de una Colección, y se suman a otras obras de artistas indígenas como Portada al mundo andino (2019) y Totem de emergencia nro. 1 (2021) de la artista chilena de origen aymara, Nato Montoya; y al grabado Día de la alegría (1965) de Santos Chávez, de origen mapuche.
En 2021, el Estado de Chile estableció el día del Solsticio de Invierno como el Día Nacional de los Pueblos Indígenas, reconociendo la vigencia de las expresiones culturales indígenas propias, principalmente sus lenguas. Coincidiendo con el solsticio de invierno, este momento representa uno de los más importantes hitos dentro de su calendario anual de festividades socioculturales de la mayoría de pueblos indígenas.